Israel y Siria retoman diálogos en París bajo mediación de EE. UU.
PARÍS – Delegaciones de alto nivel de Israel y el nuevo gobierno de transición de Siria han iniciado hoy en la capital francesa una ronda de negociaciones críticas mediadas por Estados Unidos. El objetivo principal es reactivar el Acuerdo de Desconexión de 1974 y establecer una hoja de ruta para la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de las zonas de amortiguamiento en el sur de Siria, ocupadas tras la caída del régimen de Bashar al-Asad en diciembre de 2024.
La delegación siria, encabezada por el ministro de Exteriores, Asaad al-Shibani, y el jefe de inteligencia, Hussein al-Salama, busca formalizar un pacto que garantice la soberanía total del país árabe a cambio de garantías de seguridad para la frontera norte de Israel. Según fuentes diplomáticas, el punto de fricción sigue siendo la exigencia israelí de una zona libre de milicias pro-iraníes y la verificación de que el nuevo ejecutivo sirio pueda controlar a grupos remanentes del antiguo régimen.
A pesar de la mesa de diálogo, la tensión en el terreno persiste. Informes locales en la provincia de Quneitra indican que unidades de las FDI realizaron breves incursiones preventivas en las últimas 24 horas para establecer puestos de control temporales. El gobierno israelí sostiene que estas acciones son «medidas de seguridad necesarias» para prevenir ataques de facciones extremistas que intentan aprovechar el vacío de poder en la zona fronteriza.
Por su parte, el gobierno de transición sirio, liderado por Ahmed al-Sharaa, enfrenta el desafío de estabilizar la economía nacional —iniciando hoy mismo el canje de su moneda— mientras negocia la salida de tropas extranjeras. La comunidad internacional observa con cautela si este acercamiento en París logrará poner fin a décadas de hostilidades o si los incidentes fronterizos descarrilarán el proceso diplomático.
¿Por qué es importante? Este diálogo representa el primer intento formal de normalización tras el colapso del eje Irán-Asad en Siria. Una resolución exitosa no solo redefiniría las fronteras de seguridad de Israel, sino que podría desplazar definitivamente la influencia militar de Irán en el Levante, alterando el equilibrio de poder en todo el Medio Oriente.